1. Análisis de especificaciones técnicas
Revisamos la composición química del polvo metálico, la temperatura de sinterizado requerida y las dimensiones del crisol. Definimos el perfil térmico y la atmósfera controlada necesaria para cada lote.
2. Dosificación y mezcla de alúmina tabular
Seleccionamos alúmina de alta pureza con densidad aparente superior a 3.2 g/cm³ y la combinamos con ligantes especiales. La mezcla se homogeniza en seco durante 45 minutos para garantizar una distribución uniforme del grano.
3. Moldeo y compactación del crisol monolítico
La mezcla se vierte en moldes de acero y se compacta mediante vibración controlada a 60 Hz. El proceso elimina bolsas de aire y asegura una estructura sin juntas, con una porosidad final inferior al 12%.
4. Secado y cocción a 1300°C
Los crisoles pasan por un ciclo de secado de 24 horas a 120°C, seguido de una cocción en horno de sinterizado vertical HS-1200. La rampa de temperatura sube 5°C por minuto hasta alcanzar los 1300°C, manteniéndose durante 8 horas para lograr la densidad final.
5. Integración del sistema de combustión forzada CF-500
Acoplamos el quemador de premezcla con inyección de aire comprimido y sensores de oxígeno residual. Ajustamos la relación aire-combustible mediante controlador PID para mantener una eficiencia térmica superior al 92% durante la calcinación.
6. Pruebas de calidad y entrega
Realizamos ensayos de resistencia térmica cíclica, medición de densidad aparente y análisis de estructura del grano metalúrgico mediante microscopía electrónica. Cada lote incluye un certificado de conformidad antes del envío.